De Trinidad, era como una
invitación la costa firme de Venezuela.Chacachacare, islote entre Trinidad y
Paria, le sirve de trampolín para obtener posesiones en Güiria y Güinimita,
donde Santiago, el padre, adquirió, haciendas de cacao.
En
1797, ocho años
tenía Mariño, fue Trinidad tomada por los ingleses. En esa isla transcurre su
adolescencia y juventud. Estudia idiomas y recibe una educación acorde con su
rango social. Con frecuencia visita las posesiones de su padre en la costa de
Paria donde goza del afecto y el respeto de la peonada y de sus habitantes.
Paria forma parte de la provincia de Cumaná - Nueva Andalucía es ya un viejo término perdido en el recuerdo - y a la capital de la Provincia, va en ocasiones el
viejo Mariño a tratar asuntos relacionados con sus fincas. Allí es conocido el
joven Santiago. Es de porte gallardo y modales distinguidos. Altivo y de carácter
un poco violento. Mujeriego y jugador: "cosas de
hombres".
Cuando
los sucesos de 1810, el Ayuntamiento de Cumaná, encomienda a Mariño una labor
diplomática ante el gobierno de Trinidad. La Provincia se daba el lujo de
tratar independientemente con una posesión británica; (por esa época, Bolívar
marchó a Londres en similar misión.) - A su regreso, se incorpora como Oficial
a la expedición que marchó hacia Guayana a someter esa Provincia, aún no
decidida a romper lazos con España de la cual, fue designado jefe
expedicionario el patriota cumanés Francisco de Paula González de Moreno,
criollo de padres hispanos y reputado como el más destacado jefe militar del
Oriente en los años iniciales de nuestra Independencia. Con el grado de Capitán
del Batallón que comandaba Manuel Villapol nativo de España, pero fervoroso
patriota, quien fue distinguido y valiente oficial de las tropas orientales de
González de Moreno. En esta Compañía recibe Mariño su bautismo de fuego. Tenía
22 años. Desde entonces su teatro de operaciones será el Oriente.
Luego
del fracaso de la Primera República y de la capitulación de Miranda, Mariño
emigró a Trinidad. Desde esta isla, proyectó junto con varios patriotas
orientales y antillanos, apenas unos 40 hombres, una expedición para liberar a
Venezuela desde el Oriente. Acosado por las autoridades inglesas, el grupo de
valientes se traslada al islote de Chacachacare, a mitad del camino entre
Trinidad y Paria. Con el apoyo de su hermana Doña Concepción Mariño de Sanda,
heroína oriental olvidada, desembarca en Güiria el 13 de enero de 1813. Desde
aquí, inició así una campaña victoriosa que desde Güiria lo lleva a liberar
a Maturín, Cumaná y Barcelona. En seis meses de rudo batallar quedó libre la
región oriental. Es justo el título de Libertador de Oriente que le ha
reconocido la historia. Interesa señalar que la primera correspondencia
dirigida por Mariño, desde Güiria a su amigo Pablo Pietri, en Trinidad fechada
el día 16 finaliza: "Año 1º de la Independencia Colombiana". Como aún
no se había constituido la Colombia de Bolívar, es lógico deducir que la
Colombia de Mariño era en sentido estricto la idea mirandina de la americanidad: Colombia es América.
Han
sido señaladas las comunicaciones entre Miranda y los patriotas venezolanos
asilados en Trinidad, luego de la debelación de la intentona revolucionaria de
1797, de Gual y España, entre cuyos postulados básicos se hacía hincapié en
la unidad política de la América Hispana, concepción mirandina. Por otra
parte, existían las conexiones masónicas entre Londres y Trinidad, lo que
equivale decir entre Miranda y Mariño y las noticias que sobre la situación
española y americana, publicaban los periódicos ingleses, los cuales eran recibidos en Trinidad. Bolívar
simultáneamente, ha realizado la épica campaña desde Cúcuta a Caracas
conocida como la Campaña Admirable. En Mérida fue nominado con el título de
Libertador. Henos aquí con dos Libertadores, rivales en potencia. Surge el
antagonismo. Latente en ocasiones. Exacerbado en otras, pero siempre vigente.
Por el oriental, la altivez, por el caraqueño, la permanente obsesión de ser
obedecido, de ser el primero. Común en ambos la ambición de gloria y el amor a
la Patria.
De
este modo se explican actitudes y situaciones que se suceden a lo largo de los
tormentosos años transcurridos desde 1814 a 1821. Como Mariño se retarda en
acudir en auxilio de Bolívar desde Barcelona, explicable mientras organizaba un
buen ejército, es tildado de envidioso. Para sus detractores, Bocachica es una
victoria pírrica. Arao una desastrosa derrota. La primera de Carabobo triunfo
de Bolívar. La Batalla de La Puerta, perdida por ambos Libertadores, se imputa
a errores tácticos del héroe oriental. De este modo fueron enredándose los
hilos de una madeja que embrolló todo e hizo imposible la salvación de la República.
Cuando Bolívar y Mariño se encontraron en La Victoria a comienzos de abril del
año 14, ha debido efectuarse no una reunión de jefes y ejércitos sino una
fusión bajo un comando único, que permitiese la conducción de la guerra. No
fue sino el 6 de mayo de 1.816, al llegar a Margarita la expedición de Los
Callos , cuando fue reconocido Bolívar como Jefe Supremo, y Mariño como el
segundo en el mando.
Desde
la derrota de La Puerta, ambos jefes habían recorrido los mismos peligros y
adversas circunstancias: la emigración a Oriente; Cumaná y Bianchi; Margarita
y Piar; Carúpano y Ribas; Cartagena y Castillo; Jamaica, Haití. Juntos
regresaron a la Patria, y juntos emprendieron nuevamente la tarea gloriosa que
requería voluntad, constancia, desinterés y valor. Ambos poseían esas
cualidades. Desafortunadamente chocaron la altivez del uno y la obsesión de
autoridad del otro, pero nimbada por el Genio. Fue el genio de Bolívar más que
el hombre, a quien reconoció el héroe oriental. Bolívar hubo de reconocer la
labor de Mariño en esos años cruciales. Lo prueba su correspondencia. Desde
Margarita, luego de su desembarco después de la expedición de Jacmel, con
fecha 29 de diciembre, antes de partir para Barcelona, le escribe a Güiria:
"Mi querido compañero y amigo: Estos títulos, para mi corazón los más
caros, los más santos, han sido por mucho tiempo nuestro honor, nuestra garantía
recíproca. Ud., a la cabeza de cuarenta amigos entró por el Oriente, a tiempo
que yo por Occidente hacía otro tanto.
Mutuamente
nos ayudamos y por nuestros propios servicios nos elevamos a igual dignidad.
Desde entonces fuimos compañeros: Ud., me auxilió con las tropas de su mando,
y yo le vi como el bienhechor de la Patria. El infortunio, no pudo romper los
lazos de nuestra unión. Juntos arrostramos la tempestad de Carúpano, la de
Cartagena y la de Güiria; en estas circunstancias, hemos sido un modelo de
amistad...".
Durante
el año 1817, una serie de hechos parecen revelar circunstancias adversas al prócer
oriental. Consecuente con su plan inicial de liberar primero el Oriente, en
enero pone sitio a Cumaná, que se halla en poder del enemigo desde octubre de
1814. Solicitada su ayuda por Bolívar para auxiliarlo en Barcelona, lo hace
Mariño sin la prontitud que a juicio del Libertador se requería. Bolívar
abandona Barcelona dirigiéndose a Guayana. Freites es inmolado en la Casa
Fuerte con su guarnición por la fuerzas de Arana. Los altos oficiales de Mariño,
Bermúdez, Armario y Valdés, lo abandonan y se marchan a Guayana, seguidos de
sus batallones. Mariño se dirige a Cumanacoa en busca de Montes, lo acompañan
Sucre y Urdaneta. En mayo se reúne en Cariaco, el llamado despectivamente
Congresillo. Fue un error de Mariño apoyar el citado Congreso sin la presencia
o cuando menos la aceptación del Libertador y mucho más, presentar la renuncia
de éste al cargo de Jefe Supremo junto con la suya propia.
Estas
circunstancias ahondaron más las diferencias. Sucre y Urdaneta, esta vez se
encaminan a Guayana. El año se complica con el caso de Piar y su posterior
fusilamiento. Bermúdez, nombrado Jefe Militar de Oriente, es enviado en busca
de Mariño. La intervención de Sucre, hace posible una conciliación. Mariño
toma rumbo a Margarita. De allí regresa a comienzos del año 17, (quizás con
la anuencia de Bolívar), llamado por las tropas del Coronel Domingo Montes,
resueltas a no marchar hacia Guayana, a donde Bermúdez por órdenes del
Libertador debía conducirlas. Con su sabia diplomacia, Sucre pudo convencer al
indómito Bermúdez de regresar a Guayana con sólo una parte de las fuerzas que
asediaban a Cumaná. Una vez más Mariño y Bermúdez se disputan el liderazgo
militar de Oriente. Sabiamente también Bolívar soluciona el enojoso asunto:
Mariño es nombrado nuevamente Jefe del Ejército de Oriente. Bermúdez, fue
designado para organizar el ejército que operando desde El Pao, marcharía
hacia el centro. "No pierda Ud., -le escribe el Libertador- ni un sólo
momento para cumplir esta urgentísima orden, de la cual depende la seguridad de
la República". He aquí el genio.
El
año 1819 se inicia con la instalación del Congreso de Angostura (15 de
febrero). Mariño es uno de los representantes por Cumaná. La partida del
Libertador a los llanos para iniciar la campaña de Nueva Granada, determina que
Sea, vicepresidente, se encargue del gobierno. La situación se hace difícil
porque son extremadamente tensas las relaciones entre Mariño, Jefe del Ejército
Oriental y el Vicepresidente. Esta situación anárquica desemboca en la
destitución de Sea cuya renuncia exige la mayoría del Congreso, y el
nombramiento de Arismendi (detenido en Guayana por insubordinación), como
Vicepresidente. Mariño fue ratificado como Jefe Militar. La llegada del
Libertador, y la enfermedad de Mariño permiten resolver el espinoso asunto. Sea
regresa a la vicepresidencia y Mariño se retira a Güiria con licencia. En
1821, Bolívar llama a Mariño a su cuartel general y lo designa Jefe del
Estado Mayor. El 24 de junio es la fecha de la Segunda Batalla de Carabobo. De
nuevo ambos jefes están presentes. Pero esta vez, quien llega a su cenit es el
caudillo venezolano José Antonio Páez. Mariño se desempeñará posteriormente
como Jefe Militar y en una ocasión será Ministro de Guerra.
Tres
fechas y tres situaciones van a sucederse. En ellas Mariño toma parte
activamente. En 1826, La Cosiata. En 1830, la disolución de Colombia. En
ambas se une a Páez, Jefe absoluto del país. En 1835, se presenta como
candidato a la Presidencia de la República. Entonces fue electo por el Congreso
el Dr. José María Vargas. Varios militares se oponen a esta designación,
entre ellos Mariño, quizás él con más razón, pues los votos del Oriente
emitidos a su favor fueron anulados. Estalla la revolución de Las Reformas. Páez
designado por Vargas, Comandante Militar, vence a los facciosos. Derrotados los
revolucionarios, Mariño fue expulsado del país. Monagas, uno de los
complicados, pactó con Páez y se cobijó a su sombra. Años más tarde será
este otro jefe oriental quien dará su estocada final al Centauro del Llano. La
nueva actitud de Páez, motivó en el egregio oriental la natural reacción.
Preferido como aspirante a la nominación presidencial por el caudillo llanero,
árbitro del gobierno de la República, plasmó en histórica correspondencia su
opinión cerca de sus problemas con Bolívar: "Nada merecí de Bolívar.
Poca mal y ningún bien pudo hacerme. Tres veces marché a su socorro y tres
veces me debió la vida . ¿Crees que yo conspiro? Será volviendo por la gloria
del héroe afortunado, ante quien jamás humillé mi frente y a quien opuse en
toda ocasión la firmeza de quien llevaba las insignias de General y cargaba el
arca santa de la libertad antes que él. Yo venero sus cenizas. Son muy grandes
los servicios que aquel hombre prestó a la América y al género humano para
que yo lo vilipendie. Para ser hombre con el Héroe, no esperé que la
inconstante fortuna le volviese las espaldas y le abandonase al furor de sus
enemigos".
Durante
13 años se prolonga la proscripción de Mariño. Primero Curazao, luego
Jamaica, finalmente Nueva Granada, conocen las penurias de su existencia. En
1.848 regresa al país para dedicarse a sus haciendas. El 4 de septiembre de
1.854 fallece en La Victoria. Cuarenta años antes, en esa misma población
central se había realizado el encuentro de los dos Libertadores. Mariño es del
tipo de hombre orteguiano: Fue él y sus circunstancias".
Tomado textualmente de: LOS LIBERTADORES DE VENEZUELA.
p.
266 a 271. Autores del Libro: Varios. Autor del Texto: Gómez José Mercedes. Coordinado
por: Velázquez, Ramón J. Publicado por: MENEVEN. Filial de Petróleos de Venezuela S.A. Caracas, Noviembre de 1983.
25
de Julio Natalicio de Santiago Mariño
¡ORGULLOSOS
DE LLEVAR SU NOMBRE!
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