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¿QUIÉN FUE SANTIAGO MARIÑO?
 
Santiago Mariño

Santiago Mariño nació en la isla de Margarita, en el propio Valle del Espíritu Santo, el 25 de julio de 1.788. Sus padres, de familia y posición distinguida, eran de procedencia europea. Don Santiago Mariño de Acuña, gallego-español con antecedentes de marquesado. Doña Anastasia Carry, escocesa, con ancestros condales en su linaje. Aún niño, el joven Santiago y su hermana Concepción, se trasladan con sus padres a Trinidad, entonces colonia española, donde fijan residencia.

 

De Trinidad, era como una invitación la costa firme de Venezuela.Chacachacare, islote entre Trinidad y Paria, le sirve de trampolín para obtener posesiones en Güiria y Güinimita, donde Santiago, el padre, adquirió, haciendas de cacao.

En 1797, ocho años tenía Mariño, fue Trinidad tomada por los ingleses. En esa isla transcurre su adolescencia y juventud. Estudia idiomas y recibe una educación acorde con su rango social. Con frecuencia visita las posesiones de su padre en la costa de Paria donde goza del afecto y el respeto de la peonada y de sus habitantes. Paria forma parte de la provincia de Cumaná - Nueva Andalucía es ya un viejo término perdido en el recuerdo - y a la capital de la Provincia, va en ocasiones el viejo Mariño a tratar asuntos relacionados con sus fincas. Allí es conocido el joven Santiago. Es de porte gallardo y modales distinguidos. Altivo y de carácter un poco violento. Mujeriego y jugador: "cosas de hombres".

Cuando los sucesos de 1810, el Ayuntamiento de Cumaná, encomienda a Mariño una labor diplomática ante el gobierno de Trinidad. La Provincia se daba el lujo de tratar independientemente con una posesión británica; (por esa época, Bolívar marchó a Londres en similar misión.) - A su regreso, se incorpora como Oficial a la expedición que marchó hacia Guayana a someter esa Provincia, aún no decidida a romper lazos con España de la cual, fue designado jefe expedicionario el patriota cumanés Francisco de Paula González de Moreno, criollo de padres hispanos y reputado como el más destacado jefe militar del Oriente en los años iniciales de nuestra Independencia. Con el grado de Capitán del Batallón que comandaba Manuel Villapol nativo de España, pero fervoroso patriota, quien fue distinguido y valiente oficial de las tropas orientales de González de Moreno. En esta Compañía recibe Mariño su bautismo de fuego. Tenía 22 años. Desde entonces su teatro de operaciones será el Oriente.

Luego del fracaso de la Primera República y de la capitulación de Miranda, Mariño emigró a Trinidad. Desde esta isla, proyectó junto con varios patriotas orientales y antillanos, apenas unos 40 hombres, una expedición para liberar a Venezuela desde el Oriente. Acosado por las autoridades inglesas, el grupo de valientes se traslada al islote de Chacachacare, a mitad del camino entre Trinidad y Paria. Con el apoyo de su hermana Doña Concepción Mariño de Sanda, heroína oriental olvidada, desembarca en Güiria el 13 de enero de 1813. Desde aquí, inició así una campaña victoriosa que desde Güiria lo lleva a liberar a Maturín, Cumaná y Barcelona. En seis meses de rudo batallar quedó libre la región oriental. Es justo el título de Libertador de Oriente que le ha reconocido la historia. Interesa señalar que la primera correspondencia dirigida por Mariño, desde Güiria a su amigo Pablo Pietri, en Trinidad fechada el día 16 finaliza: "Año 1º de la Independencia Colombiana". Como aún no se había constituido la Colombia de Bolívar, es lógico deducir que la Colombia de Mariño era en sentido estricto la idea mirandina de la americanidad: Colombia es América.

Han sido señaladas las comunicaciones entre Miranda y los patriotas venezolanos asilados en Trinidad, luego de la debelación de la intentona revolucionaria de 1797, de Gual y España, entre cuyos postulados básicos se hacía hincapié en la unidad política de la América Hispana, concepción mirandina. Por otra parte, existían las conexiones masónicas entre Londres y Trinidad, lo que equivale decir entre Miranda y Mariño y las noticias que sobre la situación española y americana, publicaban los periódicos ingleses, los cuales eran recibidos en Trinidad. Bolívar simultáneamente, ha realizado la épica campaña desde Cúcuta a Caracas conocida como la Campaña Admirable. En Mérida fue nominado con el título de Libertador. Henos aquí con dos Libertadores, rivales en potencia. Surge el antagonismo. Latente en ocasiones. Exacerbado en otras, pero siempre vigente. Por el oriental, la altivez, por el caraqueño, la permanente obsesión de ser obedecido, de ser el primero. Común en ambos la ambición de gloria y el amor a la Patria.

De este modo se explican actitudes y situaciones que se suceden a lo largo de los tormentosos años transcurridos desde 1814 a 1821. Como Mariño se retarda en acudir en auxilio de Bolívar desde Barcelona, explicable mientras organizaba un buen ejército, es tildado de envidioso. Para sus detractores, Bocachica es una victoria pírrica. Arao una desastrosa derrota. La primera de Carabobo triunfo de Bolívar. La Batalla de La Puerta, perdida por ambos Libertadores, se imputa a errores tácticos del héroe oriental. De este modo fueron enredándose los hilos de una madeja que embrolló todo e hizo imposible la salvación de la República. Cuando Bolívar y Mariño se encontraron en La Victoria a comienzos de abril del año 14, ha debido efectuarse no una reunión de jefes y ejércitos sino una fusión bajo un comando único, que permitiese la conducción de la guerra. No fue sino el 6 de mayo de 1.816, al llegar a Margarita la expedición de Los Callos , cuando fue reconocido Bolívar como Jefe Supremo, y Mariño como el segundo en el mando.

Desde la derrota de La Puerta, ambos jefes habían recorrido los mismos peligros y adversas circunstancias: la emigración a Oriente; Cumaná y Bianchi; Margarita y Piar; Carúpano y Ribas; Cartagena y Castillo; Jamaica, Haití. Juntos regresaron a la Patria, y juntos emprendieron nuevamente la tarea gloriosa que requería voluntad, constancia, desinterés y valor. Ambos poseían esas cualidades. Desafortunadamente chocaron la altivez del uno y la obsesión de autoridad del otro, pero nimbada por el Genio. Fue el genio de Bolívar más que el hombre, a quien reconoció el héroe oriental. Bolívar hubo de reconocer la labor de Mariño en esos años cruciales. Lo prueba su correspondencia. Desde Margarita, luego de su desembarco después de la expedición de Jacmel, con fecha 29 de diciembre, antes de partir para Barcelona, le escribe a Güiria: "Mi querido compañero y amigo: Estos títulos, para mi corazón los más caros, los más santos, han sido por mucho tiempo nuestro honor, nuestra garantía recíproca. Ud., a la cabeza de cuarenta amigos entró por el Oriente, a tiempo que yo por Occidente hacía otro tanto.

Mutuamente nos ayudamos y por nuestros propios servicios nos elevamos a igual dignidad. Desde entonces fuimos compañeros: Ud., me auxilió con las tropas de su mando, y yo le vi como el bienhechor de la Patria. El infortunio, no pudo romper los lazos de nuestra unión. Juntos arrostramos la tempestad de Carúpano, la de Cartagena y la de Güiria; en estas circunstancias, hemos sido un modelo de amistad...".

Durante el año 1817, una serie de hechos parecen revelar circunstancias adversas al prócer oriental. Consecuente con su plan inicial de liberar primero el Oriente, en enero pone sitio a Cumaná, que se halla en poder del enemigo desde octubre de 1814. Solicitada su ayuda por Bolívar para auxiliarlo en Barcelona, lo hace Mariño sin la prontitud que a juicio del Libertador se requería. Bolívar abandona Barcelona dirigiéndose a Guayana. Freites es inmolado en la Casa Fuerte con su guarnición por la fuerzas de Arana. Los altos oficiales de Mariño, Bermúdez, Armario y Valdés, lo abandonan y se marchan a Guayana, seguidos de sus batallones. Mariño se dirige a Cumanacoa en busca de Montes, lo acompañan Sucre y Urdaneta. En mayo se reúne en Cariaco, el llamado despectivamente Congresillo. Fue un error de Mariño apoyar el citado Congreso sin la presencia o cuando menos la aceptación del Libertador y mucho más, presentar la renuncia de éste al cargo de Jefe Supremo junto con la suya propia.

Estas circunstancias ahondaron más las diferencias. Sucre y Urdaneta, esta vez se encaminan a Guayana. El año se complica con el caso de Piar y su posterior fusilamiento. Bermúdez, nombrado Jefe Militar de Oriente, es enviado en busca de Mariño. La intervención de Sucre, hace posible una conciliación. Mariño toma rumbo a Margarita. De allí regresa a comienzos del año 17, (quizás con la anuencia de Bolívar), llamado por las tropas del Coronel Domingo Montes, resueltas a no marchar hacia Guayana, a donde Bermúdez por órdenes del Libertador debía conducirlas. Con su sabia diplomacia, Sucre pudo convencer al indómito Bermúdez de regresar a Guayana con sólo una parte de las fuerzas que asediaban a Cumaná. Una vez más Mariño y Bermúdez se disputan el liderazgo militar de Oriente. Sabiamente también Bolívar soluciona el enojoso asunto: Mariño es nombrado nuevamente Jefe del Ejército de Oriente. Bermúdez, fue designado para organizar el ejército que operando desde El Pao, marcharía hacia el centro. "No pierda Ud., -le escribe el Libertador- ni un sólo momento para cumplir esta urgentísima orden, de la cual depende la seguridad de la República". He aquí el genio.

El año 1819 se inicia con la instalación del Congreso de Angostura (15 de febrero). Mariño es uno de los representantes por Cumaná. La partida del Libertador a los llanos para iniciar la campaña de Nueva Granada, determina que Sea, vicepresidente, se encargue del gobierno. La situación se hace difícil porque son extremadamente tensas las relaciones entre Mariño, Jefe del Ejército Oriental y el Vicepresidente. Esta situación anárquica desemboca en la destitución de Sea cuya renuncia exige la mayoría del Congreso, y el nombramiento de Arismendi (detenido en Guayana por insubordinación), como Vicepresidente. Mariño fue ratificado como Jefe Militar. La llegada del Libertador, y la enfermedad de Mariño permiten resolver el espinoso asunto. Sea regresa a la vicepresidencia y Mariño se retira a Güiria con licencia. En 1821, Bolívar llama a Mariño a su cuartel general y lo designa Jefe del Estado Mayor. El 24 de junio es la fecha de la Segunda Batalla de Carabobo. De nuevo ambos jefes están presentes. Pero esta vez, quien llega a su cenit es el caudillo venezolano José Antonio Páez. Mariño se desempeñará posteriormente como Jefe Militar y en una ocasión será Ministro de Guerra.

Tres fechas y tres situaciones van a sucederse. En ellas Mariño toma parte activamente. En 1826, La Cosiata. En 1830, la disolución de Colombia. En ambas se une a Páez, Jefe absoluto del país. En 1835, se presenta como candidato a la Presidencia de la República. Entonces fue electo por el Congreso el Dr. José María Vargas. Varios militares se oponen a esta designación, entre ellos Mariño, quizás él con más razón, pues los votos del Oriente emitidos a su favor fueron anulados. Estalla la revolución de Las Reformas. Páez designado por Vargas, Comandante Militar, vence a los facciosos. Derrotados los revolucionarios, Mariño fue expulsado del país. Monagas, uno de los complicados, pactó con Páez y se cobijó a su sombra. Años más tarde será este otro jefe oriental quien dará su estocada final al Centauro del Llano. La nueva actitud de Páez, motivó en el egregio oriental la natural reacción. Preferido como aspirante a la nominación presidencial por el caudillo llanero, árbitro del gobierno de la República, plasmó en histórica correspondencia su opinión cerca de sus problemas con Bolívar: "Nada merecí de Bolívar. Poca mal y ningún bien pudo hacerme. Tres veces marché a su socorro y tres veces me debió la vida . ¿Crees que yo conspiro? Será volviendo por la gloria del héroe afortunado, ante quien jamás humillé mi frente y a quien opuse en toda ocasión la firmeza de quien llevaba las insignias de General y cargaba el arca santa de la libertad antes que él. Yo venero sus cenizas. Son muy grandes los servicios que aquel hombre prestó a la América y al género humano para que yo lo vilipendie. Para ser hombre con el Héroe, no esperé que la inconstante fortuna le volviese las espaldas y le abandonase al furor de sus enemigos".

Durante 13 años se prolonga la proscripción de Mariño. Primero Curazao, luego Jamaica, finalmente Nueva Granada, conocen las penurias de su existencia. En 1.848 regresa al país para dedicarse a sus haciendas. El 4 de septiembre de 1.854 fallece en La Victoria. Cuarenta años antes, en esa misma población central se había realizado el encuentro de los dos Libertadores. Mariño es del tipo de hombre orteguiano: Fue él y sus circunstancias".

Tomado textualmente de: LOS LIBERTADORES DE VENEZUELA.

p. 266 a 271. Autores del Libro: Varios. Autor del Texto: Gómez José Mercedes. Coordinado por: Velázquez, Ramón J. Publicado por: MENEVEN. Filial de Petróleos de Venezuela S.A. Caracas, Noviembre de 1983.

25 de Julio Natalicio de Santiago Mariño

¡ORGULLOSOS DE LLEVAR SU NOMBRE!

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

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